"Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan a él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adonde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos."
J.R Salinger El guardián entre el centeno


jueves 18 de septiembre de 2008

Todo ha cambiado. No tengo ninguna responsabilidad, sólo ver pasar cada día. Nada más.

Consumo las horas, o quizás son ellas las que me consumen a mi.

La desgana se apoderó de mi cuerpo desde que me dijeron que era licenciado.

Dicen que soy bueno, pero hace mucho tiempo que supe que no tengo aquello especial que otros ven en mí. Quizás lo digan para quitar mérito a los escasos logros que hasta ahora he conseguido.

No sé inglés, no he leído a la mayoría de los clásicos. No sé nada.